11 marzo 2019

Mamá te ha comprado calcetines de La Patrulla Canina.


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¿en qué pensará el niño cuando cruza el pasillo?
escucho sus pisadas en mitad de la noche
sólo las alumbra el fluorescente del ascensor
que se cuela bajo la puerta de entrada
¿le dará miedo? ¿pensará en su latigazo de luz
como en el eructo de un fantasma enojado?
el niño no dice fantasma sino pamasma
el niño no cree en los monstruos tal vez sí en la sangre
caliente de los monchos ¿pensará en ellos cuando
me vea a mí al final de la sombra? ¿o pensará en
ellos cuando no vuelva a encontrarme dormido
porque sabe que a veces desaparecemos
como globos de pocoyó que ascienden
hacia un cielo pintado de blanco?
el niño todavía no piensa en cosas tan complejas
pero sus pies se acercan en mitad de la noche descalzo uno
y cubierto el otro por un calcetín de perros-policía
creo que en sus manos lleva un peluche
huelo desde aquí el sudor de la libre azul
contra la que abraza su taquicardia mientras corre
al colarse su cuerpo por mi edredón me calmo
¿en qué pensaré yo el día que ya no quiera cruzar el pasillo?
¿en qué pensaré si temo a un globo de helio que escapa?
añoraré tanto a esa inocencia refugiándose en mí
me pareceré tanto, cuando él al fin no me necesite
al destello intermitente de un pamasma

14 marzo 2017

El arrecife de las sirenas.



«Desnudo, púrpura y envuelto en esa fina película blancuzca a la que los médicos se refieren como vérnix caseoso, un recién nacido rompe el silencio en la sala de partos con su alarido y luego calla, casi en señal de respeto, mientras atraviesa la habitación con una curiosidad inenarrable, dejándose permear por este su nuevo mundo, y la pureza de quien, afortunadamente, no conocerá el mal hasta dentro de muchos años. ¿Cómo explicarle su presencia aquí? Más o menos, esa es la historia que cuenta El arrecife de las sirenas, algo así como una odisea en dos direcciones: la primera, el tránsito de la nada a la vida; la segunda, una sucesión de postales que van de Tlaquepaque a Trastévere, de un aeropuerto en París al templo de Kamakura, de la noche de Oporto al lago de Sloterpark en Ámsterdam... La búsqueda por el mundo de aquello que reside en ella misma es el hilo que cose todos estos recuerdos. O como Luna remata al final del arrecife, un libro cuya felicidad es contagiosa: "lo que me libera del miedo y de la muerte/ es verte vivo en todos mis paisajes". Así sea, Ulises» (Antonio J. Rodríguez).

Más información, aquí.

05 febrero 2017

Poesía masculina.


Si muero 
te invito al sol
alma mía
y no olvides
llevar tu cuerpo
Gonzalo Arango


nunca le he pedido que me coma la polla
en todo caso
he empujado levemente con el borde de mis palmas
la barricada de su omóplato
levemente
sutilmente
nunca he sido demasiado sutil
para qué voy a serlo si me llamo hombre
si con el borde de las palmas de mis manos
ya ordeno levemente
opacamente
hazme caso balbuceo
sé líquida pienso
nunca le he pedido que me haga el amor
ni siquiera aquella tarde en cartagena de indias
después de que mis testículos se remojaran en la piscina
o de que mi hijo riera como nunca
entre salpicaduras de cloro
era la hora de la siesta y nuestras bocas olían a lulo
cómemela podría haber dicho
trágatela está dulce 
pero al final todo cuanto mis manos sostuvieron
fue el cuerpo inquieto del niño
mientras ella le cambiaba el pañal
antes de darle un beso en la frente
y de que nos quedáramos los tres dormidos
semidesnudos en la enorme cama de ese hotel
en el que nunca follamos
pero donde amé
levemente
torpemente
justo como ama un hombre



(Cartagena de Indias, Colombia, enero 2017. 
Este texto-diario es un boceto de un nuevo proyecto de escritura 
con título provisional "Un hombre")

31 diciembre 2016

Mis libros favoritos de 2016.


(Creía que este año había leído poco, o que todo lo que había leído era por trabajo, pero haciendo esta lista me he dado cuenta de que no, de que han sido muchas cosas, y algunas muy importantes. He seleccionado 10 libros de poesía pues es el género que más he leído e investigado, del resto de géneros sólo he seleccionado 5. Muchos de estos libros los leí en casa, con Ulises entre los brazos. Otros en la oficina, para la nueva sección de PlayGround -PlayGround Books- que dirijo desde septiembre. Creo que aunque es una lista que refleja muy bien el año, me he dejado algunas cosas, especialmente en poesía, donde casi ha sido imposible elegir, y donde faltan muchos nombres. Con todo, aquí la selección. Muchas gracias por seguir mis recomendaciones en Instagram, Twitter o PlayGround. 2017 estará lleno de libros, aunque no lo parezca, aunque el trabajo, aunque los brazos llenos de hijo, aunque la falta de tiempo. Estoy segura.)

Poesía


1. El peor de los dragones, de Juan Eduardo Cirlot (Siruela)
2. Odes, de Sharon Olds (Knopf)
3. Conjuros y cantos, de Sara Torres (Kriller71)
4. Diván de poetisas árabes contemporáneas (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo)
5. Tu vida rompiéndose, de Raúl Zurita (Lumen)
6. Configuración de la última orilla, de Michel Houellebecq (Anagrama)
7. Los eróticos y otros poemas, de Efraín Huerta (Ultramarinos)
8. Tuscumbia, de Lola Nieto (Harpo)
9. Copenhague huele a París, poesía danesa contemporánea, VVAA (Nórdica)
10. Houston, yo soy el problema, de Óscar García Sierra (Espasa)

Ficción



1. Cada noche, cada noche, de Lola López Mondéjar (Siruela)
2. Oona y Salinger, de Féderic Beigbeder (Anagrama)
3. La insólita pasión del vendedor de lencería, de Asako Iruta (Reservoir Books)
4. Quiltras, de Arelis Uribe (Los Libros de La Mujer Rota)
5. Nada crece a la luz de la luna, de Torborg Nedreaas (Errata Naturae)

No ficción



1. Un animal es una persona, de Franz-Olivier Giesbertt (Alfaguara)
2. Teoría del viaje, de Michel Onfray (Taurus)
3. Apuntes sobre el suicidio, de Simon Chritchley (Alpha Decay)
4. Metáfora y memoria, de Cyntia Ozick (Mardulce)
5. La muerte de los héroes, de Carlos García Gual (Turner)

Cómic/ilustrados



1. El príncipe del mar, de Kaori Ozaki (Milky Way Ediciones)
2. Juliette, de Camille Jourdy (La Cúpula)
3. Chiisakobee, de Minetaro Mochizuki (ECC)
4. La sed, de Paula Bonet (Lunwerg)
5. Érase una vez La Volátil, de Agustina Guerrero (Lumen)

Y algunos libros publicados antes de 2016 pero que leí este año



1. El resto del viaje, de Bernard Noël (Abada)
2. Sangsues, de Daisuke Imai (Casterman)
3. Las nadas y las noches, María Auxiliadora Álvarez (Candaya)
4. Qui mange des couteaux, de Zoé Jusseret (Fremok)
5. La imaginación pública, de Cristina Rivera Garza (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes)

Pero lo mejor, mejor, mejor, mejor de 2016 ha sido...


(En la playa de Ana Gaviera, Pequeño Cartago, Cabo de Gata, diciembre, 2016)